Ay, mis amores, el cocido… Me hace recordar a mi abuela, que se levantaba al alba para poner la olla en el fuego. El aroma que invadía la casa era de los que no se olvidan, pero la paciencia que había que tener para que los garbanzos quedaran en su punto… ¡Eso sí que era un trabajo!
Y no me malinterpreten, la espera merecía la pena. Pero, ¿quién tiene hoy en día un día entero para estar pendiente de la olla? Nosotras tenemos nuestras vidas, nuestros nietos y menos tiempo que nunca. Pero eso no significa que tengamos que renunciar a la tradición. Lo que necesitamos es un poco de ingenio, ¿verdad? Y para eso, tenemos a nuestra gran aliada: la olla rápida.
Así que he puesto a prueba mi propia receta familiar y la he adaptado para ustedes. Con este método, vamos a conseguir un cocido que te dejará el alma reconfortada, con los garbanzos suaves como la seda y todo el sabor de la tradición, pero en mucho menos tiempo. ¡Prometido!
La Ficha de la Receta
Descripción Corta: El cocido madrileño auténtico, reducido a la mitad de su tiempo de cocción gracias a la olla rápida, manteniendo todo su sabor y ternura.
Ingredientes:
- 400 g de garbanzos secos (remojados la noche anterior)
- 1 trozo de morcillo de ternera (unos 250 g)
- 1 hueso de jamón
- 1 trozo de tocino salado (unos 100 g)
- 1 trozo de chorizo
- 1 trozo de morcilla
- 1 zanahoria grande
- 1 patata mediana
- 1 repollo pequeño (opcional)
- Agua, sal al gusto
Para la sopa:
- Puñado de fideos finos
Instrucciones:
- Escurre y enjuaga los garbanzos que has dejado en remojo toda la noche.
- En la olla rápida, coloca el morcillo, el hueso de jamón y el tocino. Cubre con agua hasta la mitad.
- Añade los garbanzos escurridos. Es importante que los garbanzos estén en la olla desde el principio para que absorban bien los sabores.
- Cierra la olla y ponla a fuego alto. Cuando suba la válvula de presión, baja el fuego al mínimo y cocina durante 30 minutos. ¡Y aquí viene el secreto, mis amores! Esta es la cocción principal que hará que todo quede tierno.
- Mientras se cocina, pela y trocea la zanahoria y la patata. Si usas repollo, córtalo en cuartos. Cocina el repollo aparte en agua hirviendo con sal si no quieres que el caldo sepa a col.
- Pasados los 30 minutos, apaga el fuego y deja que la olla libere la presión por sí sola. Ábrela con cuidado. Saca el tocino y el morcillo. Añade la zanahoria y la patata.
- Incorpora el chorizo y la morcilla (estos no se cocinan con los garbanzos para que no suelten demasiada grasa). Cierra de nuevo la olla y cocina a presión por 5 minutos más.
Para servir en tres vuelcos:
- El primer vuelco (la sopa): Cuela una parte del caldo en otra olla. Ponlo a hervir y añade los fideos finos. Cocina hasta que estén al dente.
- El segundo vuelco (los garbanzos y las verduras): Coloca en una fuente los garbanzos, las patatas y la zanahoria.
- El tercer vuelco (las carnes): Corta la carne, el tocino, el chorizo y la morcilla en rodajas o trozos y sírvelos en una fuente.
Notas de Sofía:
- Si el cocido queda un poco graso, puedes usar el truco de mi abuela: pasar un cubito de hielo por la superficie del caldo para que la grasa se adhiera y puedas retirarla fácilmente.
- Puedes servirlo con un poco de cebolleta y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Por Qué Funciona Esta Receta (El “Porqué” de Sofía)
El secreto de esta receta no es magia, es física. La olla rápida eleva la temperatura y la presión, lo que acelera enormemente el proceso de ablandamiento de los garbanzos y la carne, algo que en una olla tradicional tomaría horas. Al cocinarlos juntos desde el principio, los garbanzos se impregnan de todos los sabores del hueso y la carne. Y al cocer las verduras y las morcillas al final, evitamos que el caldo se enturbie o quede demasiado graso, permitiendo esos tres vuelcos tan característicos.
Trucos de Sofía para un Resultado Perfecto
- Garbanzos bien remojados: Es vital que los garbanzos pasen la noche entera en remojo. Esto no solo los hidrata, sino que también reduce el tiempo de cocción y ayuda a que queden suaves.
- No mezcles todo: El chorizo y la morcilla se deben añadir al final. Si los pones con los garbanzos desde el principio, soltarán mucha grasa y estropearán el sabor y la apariencia del caldo.
- El toque del tocino: Si notas que el tocino que has usado es muy graso, puedes prensarlo con un tenedor contra el borde de un plato. Verás que suelta el exceso de grasa. ¡Así el cocido queda menos pesado!
Preguntas y Respuestas Frecuentes (FAQ)
¿Se pueden añadir más carnes?
Claro que sí, mis amores. A esta receta se le pueden añadir más carnes al gusto, como pollo, gallina o tocino ibérico. Sigue los mismos tiempos de cocción que el morcillo.
¿Qué hago si los garbanzos siguen duros después de los 30 minutos?
Si tus garbanzos no están tan tiernos como deseas, podría ser por la calidad del garbanzo o por la dureza del agua. Puedes cerrar la olla y cocinarlos por 5 minutos más, asegurándote de que los has remojado bien.
¿Se pueden congelar los garbanzos?
Por supuesto. Una vez cocinados, los garbanzos se pueden escurrir y congelar en porciones. El caldo también se puede guardar para otras preparaciones.
Con Qué Servir este Cocido Madrileño
- Un poco de cebolleta cruda o en vinagre.
- Unas guindillas picantes.
¡Me hace mucha ilusión que pruebes esta receta! Es una de las favoritas de mi familia. Por favor, vuelve y cuéntame qué tal te ha salido en los comentarios. Y si tienes tu propio secreto familiar para el cocido, ¡me encantaría conocerlo!