La Fabada Asturiana Exprés que Te Hará la Vida Más Fácil

Fabada Asturiana en Olla Rápida (tierna y rápida) - Recetas de Mamá

Bueno, mis amores, ¿a quién no le evoca el sabor de una buena fabada? Me hace recordar un viaje que hice de joven a Asturias. ¡Qué maravilla de tierra! Y la fabada… ¡era tan deliciosa que no se me olvidará jamás! El único problema es que, para conseguir que las fabes queden suaves y enteras, y el compango en su punto, hace falta mucha, mucha paciencia. Un plato que te hace esperar horas frente a la olla.

Y claro, con la vida que llevamos, la espera se hace cuesta arriba. Muchas veces, por querer acelerar, las fabes se rompen o la piel queda dura, y eso no es lo que queremos. Un plato así merece respeto y, sobre todo, un buen resultado.

Así que he puesto a prueba mi propia receta familiar y la he adaptado para ustedes. Con este método, vamos a conseguir un plato que te dejará el alma reconfortada, con las fabes suaves como la seda y todo el sabor de la tradición, pero en mucho menos tiempo. ¡Prometido!

La Ficha de la Receta

Descripción Corta: El clásico guiso de fabada asturiana, con las fabes tiernas y enteras, listo en una olla rápida para disfrutar en la mitad de tiempo.

Ingredientes:

  • 500 g de fabes asturianas secas (remojadas 12 horas)
  • 1 trozo de lacón (unos 200 g)
  • 1 trozo de tocino ibérico (unos 150 g)
  • 1 chorizo asturiano
  • 1 morcilla asturiana
  • 1 rama de azafrán
  • 1 hoja de laurel
  • Sal al gusto

Instrucciones:

  1. Escurre y enjuaga las fabes que has dejado en remojo toda la noche.
  2. En la olla rápida, coloca las fabes, el lacón, el tocino y la hoja de laurel.
  3. Cubre con agua fría hasta que quede un par de dedos por encima de los ingredientes.
  4. Ahora, el secreto aquí es… añadir los chorizos y las morcillas. Cierra la olla, y cuando suba la presión, baja el fuego al mínimo y cocina durante 18 minutos a baja presión.
  5. Una vez terminado, deja que la olla libere la presión de forma natural.
  6. Abre la olla con cuidado. Si ves que el caldo está muy graso, puedes retirar el exceso con una cuchara o usando el truco del hielo que te conté otra vez.
  7. Desmiga el azafrán y añádelo a un cazo con un poco del caldo caliente de la fabada. Machácalo bien con el tenedor y viértelo de nuevo a la olla.
  8. Deja que la fabada repose durante al menos 30 minutos con la olla tapada.

Notas de Sofía:

  • La fabada siempre estará más sabrosa al día siguiente. No tengas miedo de prepararla con antelación.
  • Las fabes asturianas son la clave, pero si no las encuentras, puedes usar alubias blancas de calidad.

Por Qué Funciona Esta Receta (El “Porqué” de Sofía)

El secreto de esta receta no es magia, es técnica. El truco del “susto” al añadir el agua fría es un método tradicional que ayuda a que la piel de la alubia no se rompa y quede tierna. Luego, la cocción a presión baja permite que las fabes se cocinen lentamente, sin desintegrarse. El reposo final de 30 minutos es crucial. Es el tiempo que necesitan los sabores para fusionarse y que las fabes terminen de absorber el caldo y queden melosas.

Trucos de Sofía para un Resultado Perfecto

  1. Fabes bien remojadas: Es vital que las fabes pasen la noche entera en remojo. Esto no solo las hidrata, sino que también ayuda a que la piel quede tierna.
  2. No mezcles todo: Es importante añadir los chorizos y las morcillas al principio de la cocción, ya que sueltan ese sabor que impregna la fabada, pero el truco del “susto” con el agua es lo que hace que todo quede en su punto sin romperse.
  3. La cocción a presión: Asegúrate de que la presión de tu olla rápida es la correcta. A mí me funciona la baja, que es la primera marca de presión. Si la tuya solo tiene una, ajusta los tiempos para que no se cocinen demasiado rápido.

Preguntas y Respuestas Frecuentes (FAQ)

¿Se pueden añadir verduras?

Claro que sí, mis amores. Hay quien le añade una cebolla o un puerro para darle más sabor al caldo. Simplemente córtalos en trozos grandes y retíralos al final si no quieres que queden.

¿Qué hago si las fabes siguen duras?

Si tus fabes no están tan tiernas como deseas, podría ser por la dureza del agua. Puedes cerrar la olla y cocinarlas por 5 o 10 minutos más.

¿Se puede congelar la fabada?

Por supuesto. Una vez cocinada, se puede guardar en recipientes herméticos y congelar. Al descongelar, te recomiendo calentarla a fuego lento para que no se rompan las fabes.


Con Qué Servir esta Fabada Asturiana

  • Con unas rebanadas de pan de hogaza.
  • Un poco de sidra asturiana.
  • Unas guindillas en vinagre.

¡Me hace mucha ilusión que pruebes esta receta! Es una de las favoritas de mi familia. Por favor, vuelve y cuéntame qué tal te ha salido en los comentarios. Y si tienes tu propio secreto familiar para la fabada, ¡me encantaría conocerlo!

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